En Ayuda en Acción, nos renovamos

En 1981, un pequeño grupo de personas, motivadas por el deseo de ayudar, fundó en España la Fundación Ayuda en Acción. Más que una organización, una nueva forma de llevar solidaridad allí donde más se necesitaba. Siete años después, en 1988 iniciamos trabajos en Perú para luchar contra la pobreza y desigualdad con proyectos de desarrollo integral, en el que los padrinos y madrinas se han convertido en el motor de la organización.

En este momento, nos damos cuenta de que el mundo está cambiando, y con él nuestros proyectos. Los mismos que siguen centrados en las personas, pero en un contexto que nos genera nuevos retos. Por eso, evolucionamos, nos movemos, porque somos parte del cambio que queremos ver.

Queremos trabajar para que no seamos necesario. Para ello, necesitamos de los peruanos y peruanas, de alianzas con más organizaciones, empresas, instituciones que saben que cooperar no solo es importante, sino imprescindible, para movilizar recursos que permitan un desarrollo sostenible desde la infancia.

Sobre esta aspiración, renovamos nuestra imagen. Hoy, pasamos de la mano con la que nos ayudamos a la huella que queremos dejar en las personas, una marca imborrable en cada ser humano que decide formar parte de la fundación y sumarse al reto de construir un Perú más justo y solidario desde cada territorio en el que trabajamos.

Seguiremos construyendo historias de vida y proyectos transformadores, con el mismo compromiso de siempre.

Hay futuro, dejemos huella.