La mochila del voluntario y voluntaria
Por Haydeé de la Paz Marroquín González Voluntaria de Comunicación en SUCO Perú
Ser voluntaria o voluntario parecer ser una tarea muy sencilla… pero en realidad conlleva mucha preparación entrega y sobre todo vocación.
He trabajado por más de diez años en cooperación internacional, tanto como técnica de proyectos, así como voluntaria cooperante, y a lo largo de este camino he podido percibir, como muchas personas se entregan a esta bella vocación.
Algunos y algunas dejan sus hogares y países para recorrer el mundo, en búsqueda de nuevas experiencias, pero sobre todo en búsqueda de nuevos aprendizajes y sobre todo contribuir en el desarrollo sostenible de otros territorios.
A lo largo de los años, he podido observar como muchas voluntarios y voluntarias, se entregan con pasión y esfuerzo a su labor. Muchos de ellos aprenden un idioma local, adentran y adaptan en su ser las realidades y costumbres de las comunidades y países. Otros y otras hasta llegan a formar una nueva vida o familia.
En algunos momentos el camino se torna difícil, ya que las barreras socioculturales o bien ambientales frenan la capacidad de poder contribuir a la resolución de problemas en el mundo. La muralla lingüística o política a veces es muy grande; pero el deseo de cooperar y el cariño recibido por parte de las comunidades, transformado en un pan, plato de comida, un abrazo o bien en gestos de cariño se convierten inmediatamente, en un bello aliciente para salir adelante.
Cuando eres voluntario o voluntaria, tienes la fortuna de sentirte acompañada por nuevas amistades, que poco a poco van convirtiéndose en una nueva familia; un nuevo lugar geográfico que va convirtiéndose en tu patria, porque empiezas amar la comida, las costumbres, las personas y a las causas.
Otro aspecto que es importante mencionar es que los mandatos o misiones por las que llegas a un lugar pueden variar con el tiempo, ya que se van transformando, y hacen de ti otra persona; totalmente empoderada y en donde el mandato o misión ya no es algo individual.
Todo esto se vuelve una causa común un estilo de vida, y es por ello también que muchas veces se te rompe el corazón, al tener que partir cada cierto tiempo, o bien cambiar la patria o comunidad a la que conociste con cautela y que poco a poco con curiosidad, esmero y paciencia te fuiste apropiando de las costumbres y cultura organizacional de tus socios y contrapartes; la cual se ha ido tornando en el amor de tu vida o una causa propia y compartida.
Es doloroso partir o cambiar de territorio…claro que sí… pero también es bello saber que llevas en tu mochila, todo ese conocimiento acumulado, tesoro de la experiencia y tiempo, el cual se vuelve a llenar al llegar a un nuevo lugar, donde poco a poco y nuevamente comienza la historia de nuevo a brillar.
--
#DíaInternacionalDeLosVoluntarios, #DIV2022: La solidaridad a través del voluntariado, #IVD2022, #ActuemosJuntosYA, #TogetherActNow